viernes, 13 de julio de 2012

DERECHO A SER EDUCADO

DERECHO DE EDUCAR Y SER EDUCADO Muchas veces en nuestra sociedad el derecho de educar lo confundimos demasiado con deber sin saber claramente a que se refiere cada uno de estos términos. Abra veces en que reclamamos el derecho cuando lo que nos compete son deberes pues quienes realmente poseen derecho a la educación es el educando: el niño, el adolescente, el joven. Es frecuente el conflicto social que surge entre padres y estamentos educativos cuando ambos reclaman el derecho de dirigir la educación de los hijos unos alegando el derecho de paternidad y otros el derecho derivado de su responsabilidad profesional. Esta situación no debe tomarse en cuenta como un conflicto de derechos si no de deberes que se tienen que complementar. Muchos padres confunden que la educación de los hijos es una responsabilidad esto da pauta a que los padres elijan que es lo que los hijos tienen que estudiar pero existe un error esencial en esto y es el que el derecho de la educación no reside en el padre si no en el hijo de ser así lo que el padre tiene es el deber de hacerlo así mas no responsabilizarse del cargo. En este caso el papel mas importante lo toma el padre y a la ves el hijo ya que el padre es el que tiene el deber de encaminar o de llevar de la mano al hijo para que sepa que camino tomar. El error de confundir deber con derecho el lo educativo los padres consideran a sus hijos como cosa suya cuando estos por su condición de persona son propios libres y solo pertenecen así. Los padres pueden tener el derecho a las cosas propias pero no sobre los hijos al menos en su educación. Desde otra perspectiva el deber de educar a las nuevas generaciones le incumbe a toda la sociedad integrando los deberes de los padres de los profesores y de las instituciones

LENGUAJE

Se llama lenguaje (del provenzal lenguatgea y este del latín lingua) a cualquier sistema de comunicación estructurado, para el que existe un contexto de uso y ciertos principios combinatorios formales. Existen contextos tanto naturales como artificiales. El lenguaje humano se basa en la capacidad de los seres humanos para comunicarse por medio de signos (usualmente secuencias sonoras, pero también gestos y señas, así como signos gráficos). Principalmente lo hacemos utilizando el signo lingüístico. Aun así, hay diversos tipos de lenguaje. El lenguaje humano puede estudiarse en cuanto a su desarrollo desde dos puntos de vista complementarios: la ontogenia, que remite al proceso de adquisición del lenguaje por el ser humano, y la filogenia. El lenguaje animal se basa en el uso de señales sonoras, visuales, y olfativas, a modo de signos, para señalar a un referente o un significado diferente de dichas señales. Dentro del lenguaje animal están los gritos de alarma, el lenguaje de las abejas, etc. Los lenguajes formales son construcciones artificiales humanas, que se usan en matemática y otras disciplinas formales, incluyendo lenguajes de programación. Estas construcciones tienen estructuras internas que comparten con el lenguaje humano natural, por lo que pueden ser en parte analizados con los mismos conceptos que éste.

ECOLALIA

En medicina, ecolalia (de eco y el griego λαλιά, habla, charla) es una perturbación del lenguaje en la que el sujeto repite involuntariamente una palabra o frase que acaba de pronunciar otra persona en su presencia, a modo de eco. Normalmente esa repetición tiene un tono de burla, es farfullante o se repite entrecortadamente. Se suele producir en algunos trastornos generalizados del desarrollo y esquizofrenia; no hay que confundirlo con que el sujeto lo repita por falta de entendimiento, que también se da el caso.[cita requerida] La ecolalia en autismo Según Sigman, M. y Capps, L. "Se cree que la insuficiencia en la capacidad de anticipar lo que necesitan o desean oír quienes escuchan también inhibe el lenguaje espontáneo y contribuye a ese modo de hablar repetitivo, como lo haría un loro, conocido como ecolalia y que figura entre las anomalías más destacadas de los niños pequeños autistas. Aproximadamente el 80% de todas las personas autistas verbales desarrollan este tipo de anomalía, y parece que quienes repiten más usan menos lenguaje espontáneo. Cuanto más lenguaje generativo posee un individuo, menos propenso será a ese modo de hablar como en un eco. Sin embargo, se sigue sin saber por qué aparece la ecolalia en los autistas. Las observaciones realizadas a personas autistas indican que tienden a repetir como un eco aquello que va dirigido directamente a ellas. La ecolalia destaca la diferencia entre comprensión y transmisión.” “Uta FRITH señala esta anomalía como una manifestación palmaria de la mala conexión entre los sistemas de procesamiento más periféricos y un sistema central que se ocupa del significado. De este modo, las personas autistas y otras que no entienden completamente el habla pueden ser capaces, no obstante, de producirla. Además, los sujetos autistas que sí entienden el habla tal vez repitan las expresiones aparentemente sin finalidad comunicativa. En efecto, un eco que se produce en seguida puede ser señal de que no se ha conseguido registrar un mensaje. Otros investigadores han afirmado que la ecolalia representa un método gestáltico u holístico de procesamiento del lenguaje, de tal modo que la repetición de la pregunta << ¿Quieres una galleta? >> significa <>

IMITACIÓN

En música, la imitación es la repetición posterior de un patrón musical en una forma diferente, pero manteniendo su carácter original. Un cánon es una forma basada en la imitación. En contrapunto, se da una imitación normalmente por la segunda voz, usualmente en una altura diferente. Cuando una frase repite exactamente lo mismo que apareció antes, se llama imitación estricta

PERSONALIDAD

La personalidad es un constructo psicológico, con el que nos referimos a un conjunto dinámico de características de una persona. Pero nunca al conjunto de características físicas o genéticas que determinan a un individuo, es su organización interior la que nos hace actuar de manera diferente ante una o varias circunstancias.O el patrón de pensamientos, sentimientos y conducta que presenta una persona y que persiste a lo largo de toda su vida, a través de diferentes situaciones. La personalidad ha sido representada a veces con el símbolo de una máscara. La personalidad es un conjunto de características que tiene una persona o alguna manera de comportarse de ese individuo.

LA EDUCACIÓN

La educación, (del latín educere "sacar, extraer" o educare "formar, instruir") puede definirse como: El proceso multidireccional mediante el cual se transmiten conocimientos, valores, costumbres y formas de actuar. La educación no sólo se produce a través de la palabra, pues está presente en todas nuestras acciones, sentimientos y actitudes. El proceso de vinculación y concienciación cultural, moral y conductual. Así, a través de la educación, las nuevas generaciones asimilan y aprenden los conocimientos, normas de conducta, modos de ser y formas de ver el mundo de generaciones anteriores, creando además otros nuevos. Proceso de socialización formal de los individuos de una sociedad. La educación se comparte entre las personas por medio de nuestras ideas, cultura, conocimientos, etc. respetando siempre a los demás. Ésta no siempre se da en el aula. Existen tres tipos de educación: la formal, la no formal y la informal. La educación formal hace referencia a los ámbitos de las escuelas, institutos, universidades, módulos, mientras que la no formal se refiere a los cursos, academias, e instituciones, que no se rigen por un particular currículo de estudios, y la educación informal es aquella que fundamentalmente se recibe en los ámbitos sociales, pues es la educación que se adquiere progresivamente a lo largo de toda la vida.

TRASTORNO DE DEFICIT ATENCIONAL CON HIPERACTIVIDAD

El trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH) es un síndrome conductual.2 Es un trastorno muy prevalente que, según estimaciones, afecta a entre un 5% y un 10% de la población infanto-juvenil,3 4 siendo unas 3 veces más frecuente en varones.2 Se han demostrado diferencias entre diversas áreas geográficas, grupos culturales o niveles socioeconómicos, cosa que no ocurriría si realmente fuese una enfermedad somática. Representa entre el 20% y el 40% de las consultas en los servicios de psiquiatría infanto-juvenil.2 Se trata de un trastorno del comportamiento5 caracterizado por distracción moderada a grave, períodos de atención breve, inquietud motora, inestabilidad emocional y conductas impulsivas. Tiene una muy alta respuesta al tratamiento, aunque se acompaña de altas tasas de comorbilidad psiquiátrica. Según el Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales (DSM-IV): "Habitualmente, los síntomas empeoran en las situaciones que exigen una atención o un esfuerzo mental sostenidos o que carecen de atractivo o novedad intrínsecos (p. ej., escuchar al maestro en clase, hacer los deberes, escuchar o leer textos largos, o trabajar en tareas monótonas o repetitivas)"; normal por otro lado; no les sucede cuando algo realmente les motiva, como jugar a la videoconsola o ver la televisión, por ejemplo. Este "trastorno" fue reconocido primero en la edad infantil. Sin embargo, en la medida en que fue mejor comprendida, se reconoció su carácter crónico, ya que persiste y se manifiesta más allá de la adolescencia (es difícil modificar comportamientos que ya están tan arraigados, si no ha habido unas pautas de crianza correctoras previamente). Los estudios de seguimiento a largo plazo han demostrado que entre el 60% y el 75% de los niños con TDAH continúa presentando los síntomas hasta la vida adulta.6